«Hay que platearse este escenario como una pretemporada»

Manu Castilla (Kanina Bikes) lo tiene claro: esta situación de confinamiento por el COVID-19 afecta a todos por igual en un inicio de temporada en la que se ha pasado al MTB y ha podido disfrutar de la Andalucía Bike Race.

El jienense, en la última etapa de la Andalucía Bike Race 2020 (Foto: Organización).

Tras cuatro años militando en el Bicicletas Rodríguez Extremadura, Manu Castilla (Jaén, 1997) ha aparcado en 2020 el ciclismo de carretera para centrarse en sus estudios universitarios, pero sin olvidarse de la bicicleta, que sigue disfrutando con «un grupo de amigos»: el Kanina Bikes.

¿Cómo está siendo para ti el día a día del confinamiento por esta pandemia del coronavirus? ¿Cómo están siendo tus entrenamientos ahora mismo?
En casa, como todos, como se puede. No se puede pedir más. Entrenando un poco e intentando hacer los días lo más amenos posibles. En estos primeros días nos vamos haciendo a la idea de que esto va para largo y que, al final, todos estamos en la misma situación. En mi caso, como también tengo los estudios y los estamos llevando a distancia, aprovecho la mañana y se la dedico a la universidad. Por la tarde, entreno un poco: hago solo una hora de bici en el rodillo, no más porque es algo muy monótono, y un poco de ejercicio de fuerza, de core, para despejarme.

No deja de ser un entrenamiento atípico…
Al final hay que planteárselo como una pretemporada, con ejercicios de fuerza, de core, con rodajes suaves y series sobre la bicicleta para que sea entretenido. No se puede hacer mucho más.

Tras cuatro temporadas en el Bicicletas Rodríguez Extremadura has dejado aparcado el ciclismo de carretera para terminar el Grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte que cursas en la Universidad de Granada. ¿Significa que abandonas definivamente la carretera?
El ciclismo de carretera es algo que tengo ahí. No me atrevo a decir que lo dejo definitivamente porque no sé lo que puede pasar de aquí a un año o dos. Ahora mismo estoy centrado en acabar la carrera y en disfrutar la bicicleta de otra manera, porque en carretera era todo mucho más estricto. Me lo tenía que tomar mucho más en serio y ahora priorizo terminar bien los estudios mientras disfruto de la bici, que es lo que más me gusta.

¿Qué balance haces de esos cuatro años en la escuadra extremeña?
Más que positivos. Ha sido un aprendizaje en todos los niveles. En júnior estás en equipos pero no aprendes a correr como un profesional, como me han enseñado en el Bicicletas Rodríguez Extremadura. Vas viendo cómo progresas año a año: vas estando mejor en las carreras y haciendo resultados. Ha sido un aprendizaje en todo el ámbito del ciclismo en general.

Has comentado que este año corres en el MTB en el Kanina Bikes simplemente para disfrutar. ¿Qué ambiente te has encontrado en este equipo?
Cuando empecé con 13 años corría rallies, que era lo único que se podía correr en esa época por la edad. Entonces veía el Kanina Bikes y teníamos muy buena relación. Los veía en las pruebas y eran un grupo de amigos. Han pasado los años y sigue siendo igual: son un grupo de amigos y me lo paso fenomenal en las competiciones. Acudo ilusionado a cada carrera porque sé que me lo voy a pasar de lujo con ellos.

Aunque el objetivo primordial sea disfrutar y ahora mismo el escenario sea de incertidumbre, ¿cuál es tu planteamiento general de la temporada 2020 o en qué pruebas te gustaría participar?
Aunque siempre digo que voy a las carreras a disfrutar, voy a cada prueba a disputarla al máximo y a ganarla. La ambición de deportista hay que tenerla siempre. Habrá que ver cuando acabe esta situación cómo queda el calendario. Teníamos pensado correr la Mágina Bike, alguna cita de la Copa de España de Maratón, la Huelva Extrema, Vuelta a Ibiza… Había algunas pruebas a las que me ilusionaba acudir, pero habrá que ver cómo se aplazar las pruebas y cómo quedan las fechas. Lo que tengo claro es que todo lo que corra voy a ir al 100%.

Un golpe en la rodilla te dejó fuera de la Costa Blanca Bike Race, pero donde sí pudiste estar fue en la línea de salida de la décima edición de la Andalucía Bike Race. ¿Cómo fue la experiencia en una prueba con tanto nivel y repercusión internacional?
Fenomenal. Es verdad que venía sin preparación ninguna porque los dolores desaparecieron totalmente justamente tres días antes de la Andalucía Bike Race pese a eso, disfruté un montón y, sobre todo, me lo tomé como un aprendizaje. Es una cita que quiero prepararla bien para próximos años. He aprendido mucho, porque es absolutamente diferente a una vuelta por etapas en carretera. En montaña al final no tienes descanso, es todos los días a tope y tienes que dosificar mucho las fuerzas día a día porque el esfuerzo de más que hagas un día lo pagas al día siguiente. Es distinto.

Ya que has hecho referencia, ¿cuáles son las principales diferencias que estás encontrando entre la bici de carretera y el MTB a nivel competitivo?
Al final en carretera tienes que tener destreza y saber moverte dentro del pelotón, pero influye mucho los vatios que muevas: los veinte que están más en forma son lo que se juegan la carrera. Aquí en montaña influye mucho más: el que tiene técnica bajando gana muchísimo y tienes que dosificar mucho las fuerzas, porque desde salida se va a tope hasta que el motor te explota. No es como en carretera, que puedes ir a rueda o puedes tener al pelotón descansando un tiempo, sabes que te tienes que reservar para una subida determinada. En montaña, no: tienes que ir todo el día a gas abierto.

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