La olímpica «linarense» Evelyn García, a por seis medallas en los Juegos Centroamericanos

La salvadoreña, que vive en Linares desde 2015, es un referente en su país, al que ha representado en tres Juegos Olímpicos. Se encuentra confinada en Colombia, donde está preparando sus próximos objetivos.

Evelyn García, en la contrarreloj del Mundial de Richmond 2015, en la que fue la mejor latinoamericana (Foto: Federación Salvadoreña de Ciclismo).

Por Agustín Toledano

Evelyn Yesenia García Marroquín (El Salvador, 1982) sigue dejando huella en el deporte de su país. La de Santa Ana fue la segunda ciclista salvadoreña en participar en unos Juegos Olímpicos, a los que ha acudido en tres ocasiones: Atenas 2004, Pekín 2008 y Londres 2012. En su palmarés figuran además logros como la medalla de plata en el Campeonato Panamericano en Ruta de 2011, el oro en los Juegos Deportivos Centroamericanos en Contrarreloj de 2013 y el bronce en los Juegos Panamericanos de 2015, además de numerosos títulos nacionales en diferentes modalidades y otros logros como la Vuelta a El Salvador, la Vuelta a Costa Rica y el Campeonato del Mundo B de persecución.

Atiende a El Ciclismo de Jaén desde la localidad colombiana de Medellín, donde permanece confinada y donde se había desplazado para entrenar ante sus próximos retos, entre ellos el Campeonato Centroamericano de Ciclismo en Ruta, que se debía haber celebrado este abril, y dos eventos que se disputarán el próximo año en su país: los Campeonatos Centroamericanos y los Juegos Deportivos Centroamericanos.

Reside junto a su familia desde 2015 en Linares, de la que se confiesa una enamorada, al igual que de su gente y de Andalucía. Apasionada de la pista, en nuestro país ha tenido la ocasión de centrarse en el mountain bike, una disciplina que había practicado menos pero en la que ha dejado ver con actuaciones destacadas en la Andalucía Bike Race y con victorias corriendo en la categoría de parejas junto al linarense Marcos Leiva en eventos como el Dessafío Sierra Sur de Jaén, Mágina Bike y El Desafío del Buda.

La pandemia global por el COVID-19 le ha sorprendido en Colombia, donde se había desplazado a mitad de febrero para realizar una concentración de dos meses para preparar sus próximos objetivos, entre otros el Campeonato Centroamericano de Ciclismo en Ruta que debía haberse disputado en Panamá hace unos días. ¿Cómo está afrontando esta situación de confinamiento en Medellín alejada de sus seres queridos, que permanecen en Linares?

Gracias a Dios, bien. Mis hijas están bien y son superfuertes: comprenden que tardaré un poco más en llegar. Mi esposo es médico en urgencias y sigue al pie del cañón, ayudando y cuidándose mucho. Ellos me dan la tranquilidad, fe y confianza de que todo mejorará en estos días. A mis hijas las está cuidando mi suegra, Dinora de Vega, que llegó en febrero de El Salvador. Le estoy sumamente agradecida por estar con ellas en estos momentos.

El estar lejos y en concentración lo llevo bien, ya que desde los 15 años he estado fuera de casa por periodos largos. Mentalmente estoy acostumbrada a eso, aunque claro que ahora está la preocupación y el miedo de lo que se vive en el mundo.

¿Sabe cuándo podrá regresar a España?

Realmente no lo sé. Las fronteras siguen cerradas y han dicho que los vuelos internacionales no se retomarán en Colombia hasta finales de mayo. Toca esperar cómo va evolucionando todo: tener paciencia y esperar.

¿Por qué habían elegido ese lugar para realizar esa concentración hasta esa competición de Panamá y cómo están desarrollando ahora mismo los entrenamientos?

Desde 2003 he realizado bases de entrenamiento acá en Medellín. Mi entrenador es Paulo Vélez, colombiano. En los últimos años nos ha funcionado enormemente estar en altura, realizar entrenamientos a más de 2000 metros de desnivel. El nivel competitivo acá es realmente bueno, con lo cual realizar dos o tres meses previos de preparación a nuestro objetivo nos asegurar estar siempre en la disputa de medallas para nuestro país.

Desde el 23 de marzo ya no se puede salir acá a carretera. He estado realizando entrenamientos en rodillo, a doble turno. Y así hemos pasado este mes. A partir del próximo lunes, 27 de abril, han autorizado hacer deporte al aire libre, lo que es una alegría: poder estar en carretera mientras esperamos la apertura de fronteras.


«En Colombia han autorizado hacer deporte al aire libre a partir del próximo 27 de abril, lo que es una alegría: poder estar en carretera mientras esperamos la apertura de fronteras»


Más allá de la situación actual que hace complicada cualquier planificación para esta temporada, lo que sí estaba claro era que los objetivos del próximo año de Evelyn García pasan por dos eventos que se celebrarán precisamente en su país: los Campeonatos Centroamericanos, en junio, y los Juegos Deportivos Centroamericanos, en diciembre. ¿Con qué expectativas los encara?

Claro. Nosotros seguimos muy motivados, trabajando con ese objetivo. En 2021 tengo dos eventos muy importantes para mi país, tanto los Campeonatos Centroamericanos de Ciclismo como los Juegos Centroamericanos, que serán en El Salvador. Eso me mantiene firme mentalmente. Al volver a España seguiremos con la preparación y en febrero del 2021 tengo previsto regresar a Medellín para realizar mi preparación. Tenemos programadas dos bases el próximo año.

Correrá en todas las modalidades de los Juegos Centroamericanos de Santa Tecla. ¿En cuál se encuentra más cómoda?

En los Centroamericanos nuestro objetivo es participar en todas las modalidades: en mountain bike; en carretera, tanto en ruta como en contrarreloj; y en pista, en las pruebas de persecución individual, carrera por puntos, scracht y eliminación. Buscaremos sumar la mayoría de medallas. En esos Juegos, mi compromiso con el país es lograr de seis a siete medallas de oro. En ocasiones anteriores hemos logrado cinco oros, pero ahora se busca realizar más prueba en pista y de novedad haré BTT. Se intentará hacer un calendario que se nos adapte para poder correr todo.

Me encanta mucho la pista, y a nivel centroamericano podemos permitirnos correr varias pruebas. La preparación que realizaremos será muy exigente, ya que nos tenemos que preparar muy bien para afrontar todas las modalidades.

La única prueba que es nueva para mí es la BTT, pero ahora que vivo en España he tenido la oportunidad de practicarla y aprender mucho.

Es una referencia en su país, donde se reconoció todos sus logros nacionales e internacionales bautizando con su nombre el velódromo nacional en 2013. ¿Qué supuso para usted?

Fue algo grande para mi familia y para mí. Después de los Juegos Panamericanos de Guadalajara de 2011, donde ganamos la medalla de plata en contrarreloj, el presidente del Instituto Nacional de los Deportes de El Salvador (INDES) decidió hacer la propuesta al Gobierno y darme ese reconocimiento por mi carrera. Eso estará en la historia de nuestro deporte y me llena de orgullo poder seguir sumando alegrías para mi país. Es un gran reconocimiento al trabajo que hemos hecho. Me da una enorme alegría y agradezco a Jaime Rodríguez, presidente del INDES en ese tiempo, por hacerlo posible.

Tras participar en tres Juegos Olímpicos y lograr medallas en Campeonatos Panamericanos, en Juegos Deportivos Centroamericanos y en Juegos Panamericanos, ¿qué logros le gustaría sumar a su extenso palmarés?

La verdad es que todo lo que logremos será ganancia para mi carrera. Desde hace veinte años he amado el ciclismo. Me gusta trabajar duro, prepararme bien, tener planes de trabajo con objetivos reales. Ciertamente ahora me motiva que el ciclo olímpico (hay que recordar que nuestro ciclo olímpico es Juegos Centroamericanos, Juegos Centroamericanos y del Caribe, Juegos Panamericanos y Juegos Olímpicos) comienza en mi país con los Juegos Centroamericanos, y eso hace que tenga muchas ganas de sumar alegrías y motivar a las chicas a practican este deporte. Mi familia me apoya al 100% y ese es mi mejor equipo de trabajo para poder lograrlo.

Después de unos años en los que no ha tenido ningún apoyo a nivel federativo y gubernamental, ahora se siente más respaldada gracias a la labor del INDES. ¿Qué ha supuesto para usted y para el deporte de su país?

La nueva gestión de nuestro INDES, en especial de su presidente, Yamil Bukele, me da una motivación extra. Siguen confiando en mi trabajo, en mi entrega, y no les fallaré. Sé que con el apoyo de ellos lograremos grandes cosas.

En nuestra tierra ha enfocado más su carrera al mountain bike y ha participado en pruebas de prestigio como la Andalucía Bike Race, donde el pasado año fue sexta, y en el Dessafío Sierra Sur de Jaén o la Mágina Bike, donde ha logrado la victoria. ¿Qué diferencias encuentra entre el ciclismo de El Salvador y el de España, más en concreto de Jaén a todos los niveles?

La diferencia es brutal. Nosotros tenemos que trabajar por muchos años para ver el ciclismo de otra manera. Este deporte se forma con años, paciencia y no de un día a otro: los procesos a largo plazo son fundamentales para la formación del deportista. Pero tengo fe en que se pueda lograr en El Salvador.

En nuestro país la última Vuelta a El Salvador en categoría masculina fue en 1994. Desde entonces ha sido difícil volver a levantar el nivel deportivo. Dejó de haber equipos profesionales y eso perjudicó el desarrollo: no tenemos ligas de ciclismo y en nuestro país tenemos muchísima pobreza. Este deporte es muy costoso y eso hace complicado que puedan salir atletas.

En España he estado practicando la modalidad de BTT y me encanta su organización. Está todo muy programado. Hay muchísimas competiciones, tanto de maratones como de rally. Te da muchas opciones para que puedas programar un bonito calendario: pruebas UCI como la Andalucía Bike Race son muy importantes tanto para élites como másters. Ahora en la provincia de Jaén se disputarán los Campeonatos de España de Ciclismo de Carretera y eso es grande para Andalucía: ¡Se lo merecen! España ha tenido historia del ciclismo por décadas y sigue haciendo historia con grandes corredores. Siempre serán un referente en el mundo.


«En la provincia de Jaén se disputarán los Campeonatos de España de Ciclismo de Carretera y eso es grande para Andalucía. ¡Se lo merecen!»


¿A qué edad se enamoró del ciclismo y quién fue el responsable?

Me inicié a los 14 años. Mi tío Mario Contreras, quien fue correros de vueltas en El Salvador, me llevó a su escuela de ciclismo. Él me recogía a las cuatro y media de la mañana todos los días para ir a entrar porque tenía colegio a las siete. Salía a las cuatro de la tarde y luego jugaba al baloncesto y hacía preparación física tres veces por semana en la noche. Llegaba a casa a las nueve de la noche. Si no hubiera sido por mi tío que iba a por mí, no me hubiera enamorado de la bici. Él me enseñó muchísimas cosas que son el pilar de mi carrera: me ha permitido ser una profesional por muchos años, y se lo agradezco de corazón. Entre ellas sus valores más marcados: disciplina, trabajo y más trabajo.

También practicó baloncesto, ¿qué tenía el ciclismo que le hizo decantarse por él?

Empecé en el ciclismo estando en 9º grado del colegio y los dos años del Bachillerato los hice practicando ambos deportes: baloncesto y ciclismo. Pero en 2000, el INDES iniciaba junto con la Federación Salvadoreña de Ciclismo un proyecto con miras a los Juegos Centroamericanos de Guatemala y los Juegos Centroamericanos y del Caribe de El Salvador de 2002. Entonces el objetivo se convirtió en poder estar preparados para competir esos eventos. Yo era júnior, llegué a Europa con 17 años, a Suiza, y allí competí todo el año en ruta y pista. Ya 2001 lo pasamos en Francia, con un entrenador francés y vivíamos al lado del velódromo. Con él logramos las cinco medallas en los Juegos Centroamericanos de 2001 y la clasificación para los Juegos Olímpicos de Atenas. Pasé cuatro años en Francia dedicada a la pista. Ya en 2005 fiché por mi primer equipo italiano en carretera, donde corrí hasta 2012.

Alguien con tantos años de carrera y que ha visto la evolución de nuestro deporte, ¿cómo ve en la actualidad el ciclismo y el deporte femenino y a dónde considera que se dirigen?

Difícil pregunta. Yo corrí con la española Marta Vilajosana. Estuvimos junta en el mismo equipo y el pelotón y siempre he tenido la oportunidad de ver la evolución de las chicas. Creo que hay muy pocos eventos de ruta femeninos y también muy pocos equipos. España tiene el potencial para poder hacer grandes cosas: tienen la geografía y chicas con mucha preparación y procesos. Ya tendría que haber surgido una vuelta grande para las féminas. Sólo está la Emakumeen Euskal Bira y ya no se disputará este año por cuestiones económicas y de cansancio de los organizadores. Es necesaria una Vuelta a España femenina y retransmitirla por televisión, con lo que surgirían patrocinadores y supondría un salto grande para las féminas.

Su llegada al ciclismo español fue de la mano del Lointek Team, en que estaba la histórica Dori Ruano como directora deportiva, ¿qué recuerdo guarda de aquella época?

Hasta ese momento yo había estado todo el tiempo en equipos italiano. Coincidió cuando mi esposo logró su plaza en Medicina de Familia. Yo conocía al director del Lointek, con el que había coincidido en la Vuelta a Costa Rica. Cuando llegué al equipo me sentí muy cómoda con Dori Ruano: una gran persona, la admiraba mucho y enseguida hicimos amistad. Sin embargo, esa temporada había mucha tensión en el equipo. Era un año donde todas queríamos sumar puntos para los Juegos Olímpicos y fue complicado. Además, ese 2015 mi objetivo con mi país eran los Juegos Panamericanos de Toronto y no logramos agendar un buen calendario con el equipo, con lo que preferí apartarme y concentrarme en ese evento. Me dolió mucho no poder seguir con Dori, porque me hubiera encantado correr vueltas y grandes eventos bajo su dirección. Siempre la sigo en redes sociales a través de su proyecto MueveT.


«Creo que hay muy pocos eventos de ruta femeninos y también muy pocos equipos. España tiene el potencial para poder hacer grandes cosas: tienen la geografía y chicas con mucha preparación y procesos. Es necesaria una Vuelta a España femenina y retransmitirla por televisión, con lo que surgirían patrocinadores y supondría un salto grande»


¿Puede decir que hace realmente lo que le apasiona?

¡Literal! Siempre he pensado que he sido bendecida con poder realizar lo que amo y, al mismo tiempo, poder hacer algo por mi país. En este deporte, como en todos los que se realizan a nivel profesional, tienes que amar lo que haces: al final lo económico es secundario. Buscas siempre superarte a ti mismo y ser un ejemplo para la sociedad.

Para poder hacerlo es muy necesario el apoyo de mucha gente…

Tengo que agradecer a mi familia por apoyarme siempre en todo momento: a mi esposo, mis hijas, mi madre… También a mi entrenador, Paulo Vélez, porque sin él no podría seguir en esta aventura y al INDES por su confianza en mi trabajo. Y, por último, pero no menos importante a Dios, por darme salud y amor a seguir superándonos.

Por una parte, hizo dos años de Relaciones Internacionales y, por otra, sacó en Suiza los títulos para ser directora técnica y entrenadora en ciclismo. ¿Qué le gustaría hacer cuándo se retire?

La vedad es que tengo un sueño, que es poner una cafetería. Otra opción sería seguir preparándonos siempre en lo deportivo, haciendo más cursos; luego buscar cómo ayudar y aportar al deporte.

¿Cómo fue su llegada a la provincia de Jaén?

Desde 2015 vivo en Linares. Mi esposo eligió su plaza allí. En 2014 habíamos estado en Granada con sus amigos y fue allí donde preparó el MIR. Era el lugar que nos quedaba más cerca de Granada, que era lo que conocíamos y donde vivían nuestros amigos. Mi esposo acabó su especialidad en 2018 y allí mismo le ofrecieron plaza en urgencias en el Hospital San Agustín. Mis hijas están en 5º de Infantil del Colegio La Presentación. Estamos enamorados de Linares, de su gente y de toda Andalucía.

La ciclista santaneca, antes de uno de sus entrenamiento de estos últimos días en Medellín (Foto: Evelyn García).

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