Sensación «amarga» en la vuelta a la competición

El tosiriano David Delgado, del Bicicletas Rodríguez Extremadura, regresaba a las carreras en la Volta a la Provincia de Valencia después de un año marcado por una lesión. Pese a llegar en una buena condición se tuvo que bajar de la bicicleta en la tercera etapa.

David Delgado, en una imagen de la pasada temporada.

El 20 de septiembre de 2019 se disputaba la segunda etapa de la XVIII Volta a Galicia. Hasta hace justamente una semana se trataba del último día en el que David Delgado se subía a una bicicleta para competir. El ciclista del Bicicletas Rodríguez Extremadura tenía que retirar en aquella ocasión y ha transcurrido un año sin poder competir debido a la tendinitis en la rodilla izquierda que arrastraba desde entonces.

Desde la prueba gallega, el tosiriano ha vivido un calvario que le ha llevado a peregrinar por distintos especialistas para ser finalmente tratado por el doctor Ubaldo Peñalba en la Clínica Santa Elena en Madrid. A finales de julio ya podía entrenar con total normalidad, realizando salidas de 180 kilómetros con bastante desnivel acumulado.

Y la Volta a la Provincia de Valencia, disputada del 10 al 13 de junio, ha sido el lugar para su reaparición. Su equipo se mostraba satisfecho antes de que tomara la salida: «Estamos de enhorabuena. Hemos conseguido justo después de un año recuperar a David. Ahora solo queremos que su vuelta se prolongue en el tiempo y que no se vuelva a resentir».

Delgado no obstante acusó la falta de carreras y tenía que abandonar el sábado, durante la disputa de la etapa reina. Pese al mal sabor de boca por no haber podido completar esta ronda por etapas, el joven corredor ve ya la luz al final del túnel. Y es que, como destaca en declaraciones a El Ciclismo de Jaén, llegaba “muy bien preparado para hacer una buena Volta. Llevaba dos meses preparándolo de la mejor forma, entrenando junto a José Manuel Díaz Gallego, Javi Moreno y José Luis Carrasco. Estaba preparadísimo para reencontrarme con la competición”.

La primera etapa con salida en Valencia y meta en Yátova tenía 129,3 kilómetros y con un perfil muy exigente, con seis puertos de tercera categoría. Este era el escenario para el reinicio competitivo para David Delgado.: «Después de un año sin correr, sale uno a tope. Pero el cuerpo respondió y el resultado fue el esperado, sabía que podía hacer eso seguro». Entraba 53º, a 1:54 de Álex Martín, corredor del Kometa-Xstra Cycling Team y primer líder. 

Al día siguiente llegaba la contrarreloj individual de casi 21 kilómetros en Liria. Y fue el día que marcó el devenir del ciclista de Torredonjimeno: «Fue lo que más acusé. Tenía la intención de hacer la crono con mi bicicleta convencional, pero no contaba que los especialistas podían sacarme mucha diferencia. Fue un error. Me dejaron una cabra y es muy complicado ajustarla en solo una hora. Utilizar una bicicleta que no había utilizado nunca llevó a que el cuerpo se resintiera». La pérdida de tiempo fue la esperada -casi cuatro minutos y medio-, pero la posición en la bicicleta le pasó factura: «Llegué bien de piernas, pero la posición me provocó una contractura en los glúteos y al día siguiente tenía mucho dolor, sin poder sentarme». Ese día se colocaba 62º en la general tras ser 84º en la etapa con un tiempo de 14:28 en la crono ganada por Lev Gonov.

El sábado llegaba la etapa reina y «un cúmulo» de situaciones perjudicaron durante todo el día a David Delgado. Con salida en Benageber y meta en la Ermita del Remedio, la dureza llegaba con subida dura y escénica (dadas sus nueve curvas de herradura) de 5,5 kilómetros en la que los ciclistas tenían que gestionar tres mil metros por encima del 8,5% y un kilómetro entero por encima del 10%. «Se juntó todo. La etapa salió muy temprano y nos teníamos que desplazar 120 kilómetros para tomar la salida, por lo que no pudimos comer con tranquilidad y no tuvimos tiempo de relajación. En la salida, que fue a las 2 de la tarde, hacía mucho calor, con una humedad inmensa y la salida era para abajo. Nada más salir noté que el cuerpo no iba: intenté calentar y entrar en carrera. Es cierto que todos salimos en las mismas condiciones, pero cada corredor es un mundo. Intenté coger el ritmo, pero pasaban los kilómetros y no conseguí acoger el punto. Iba a tope e intenté luchar, pero el cuerpo no respondía. En una bajada posterior me sacaban de punto y vi que era imposible, que el cuerpo no quería», explica.

Delgado incide que «me queda un sabor amargo porque tenía la Volta preparada para hacer un buen papel y ayudar a mis compañeros, sobre todo en la tercera etapa, que era el más importante. Yo sabía que estaba para estar ahí, pero no me esperaba levantarme ese día con un cuerpo y unas piernas sin fuerzas, que no respondían. Ese es parte del coraje que me da, porque sé que podía haber estado ahí sin problema».

En cuanto a la planificación de las próximas semanas a nivel de competición surgen las dudas por la situación sanitaria que atravesamos. La Vuelta a Palencia, que debía haberse corrido a principios de esta semana, está aplazada y a la espera de nueva fecha: «Se habla de celebrarse dentro de dos o tres semanas, si dan los permisos. Ahora mismo solo están programadas las tres pruebas que quedan de la Copa de España: Clásica Ciudad de Torredonjimeno (4 de octubre), Memorial Valenciaga (11 de octubre) y Gran Premio Macario (18 de octubre)«.

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