Una desapacible Aiztondo Klasika con 95 abandonos

El tosiriano David Delgado, único de los tres representantes jienenses que consiguen cruzar la línea de meta en la primera cita de la Copa de España Élite y Sub-23, en la que la lluvia y el frío han sido protagonistas.

David Delgado en el Memorial Valenciaga 2020 (Foto: Bicicletas Rodríguez Extremadura).

La Aiztondo Klasika-Memorial Patxi Alkorta ha inaugurado hoy una Copa de España Élite y Sub-23 de ciclismo en carretera que cuenta con Marc Brustenga (Caja Rural-Seguros RGA) como primer líder. El ciclista catalán se ha llevado la victoria en un emocionante final tras superar casi en el último kilómetro a un exhausto Miquel Valls, protagonista de la jornada tras una larguísima fuga en solitario en una jornada marcada por el frío y la lluvia que ha llevado a que solo finalizaran la carrera 80 de los 175 ciclistas que tomaban la salida de una ya de por sí exigente prueba por su recorrido.

Una exigente Aiztondo Klasika por la climatología y mucho más exigente aún por un recorrido endurecido con varios altos antes del circuito final y una nueva subida dentro del mismo. Una clásica con mayúsculas que para muchos es una de las pruebas más exigentes del calendario. Un recorrido quebrado salpicado de ascensiones como Larraitz (4,4 kilómetros al 4,6%), Altzo (2,2 kilómetros al 7,1%), Alkiza (4,4 kilómetros al 5,7%), Aduna (800 metros al 8,1%) o Zizurkil (1 kilómetro al 10,2%).

Entre los ‘supervivientes’ se encontraba David Delgado. El corredor del Bicicletas Rodríguez Extremadura ha sido el único de los tres representantes jienenses en Asteasu en cruzar la línea de meta de Zizurkil. El de Torredonjimeno ha sido 55º, entrando a 8:33 de Brustenga en un grupo de diez unidades y siendo uno de los cuatro corredores del conjunto extremeño que completaba la primera cita del circuito nacional. Su compañero Cristóbal Ángel Moral se veía obligado a abandonar: «Me he tenido que retirar por hipotermia. Hacía muchísimo frío y la lluvia era insistente», explicaba a El Ciclismo de Jaén el ciclista de Torredelcampo.

La misma suerte sufría Mario Vilches. El quesadeño de la estructura sub-23 del equipo de la Fundación Contador, que también ha concluido la competición con cuatro de sus siete hombres. El ciclista del Eolo-Kometa Cycling Team destacaba en declaraciones a este medio la falta de sensaciones ante las condiciones meteorológicas: «Me he tenido que bajar de la bici por el frío y la lluvia: no me encontraba bien»

Mario Vilches, antes de comenzar la prueba guipuzcoana (Foto: Organización).

Con una desapacible lluvia dando la bienvenida, no tardaron mucho en sucederse los ataques en la carrera guipuzcoana, que no pudo celebrarse en 2020. Los primeros en moverse, Raúl Bastida y Azcona (Telco), que llegaron a manejar una diferencia de alrededor de un minuto de ventaja. La mala fortuna se cebaba no obstante con un Azcona que se iba al suelo, dejando en solitario a su compañero en cabeza, manteniendo este durante algunos kilómetros esa ventaja de un minuto.

Sobre el kilómetro 25 saltaban del pelotón en busca de Bastida sus compañeros Valls y Garmendia (Telco), Setensbi (Cortizo), Lartitegi (Baqué), Barandiaran (Eiser), Azkarate (Eulen) y Uranga (Eulen).

Esta primera fuga importante llegaba a manejar una diferencia superior a los dos minutos, iniciando la subida al alto de Alkiza con 2:14 de renta. Allí decidía marcharse en solitario Valls, protagonista absoluto de la carrera, que coronaba con 55 segundos de ventaja sobre sus compañeros de escapada tras una formidable ascensión.

Sin visos de que la lluvia frenase, se han empezado a suceder las subidas a Aduna, con Miquel Valls manteniendo un buen pulso a los perseguidores (más de un minuto) y a un pelotón comandado por Caja Rural-Seguros RGA y Laboral Kutxa que marchaba a poco más de dos minutos en este punto.

A falta de 50 kilómetros para el final continuaba el derroche de energía en cabeza de un ciclista balear que lograba establecer las diferencias de en torno a los dos minutos con un impetuoso Agea (Gomur), y algo más de dos minutos con un grupo perseguidor que ya apenas mantenía 20 segundos de ventaja con el pelotón.

Vio recortada su diferencia en unos 30 segundos Valls poco después en parte por la intensidad que pusieron para conformar un nuevo grupo perseguidor Serrano, García y Brustenga (Caja Rural- Seguros RGA), Alonso (Supermercados Froiz), Fernández (Vigo Rías Baixas), Agea (Gomur-Cantabria Infinita) y Vicente Hernáiz (Eolo-Kometa). La diferencia se establecía en 1:30 a falta solo de quince kilómetros para el final.

El poco entendimiento del grupo haría saltar poco después a Brustenga primero y García después, con el catalán demostrando unas enormes piernas recortando diferencias a Valls ya dentro de los diez últimos kilómetros. Las subidas primero a Zizurkil y luego a Aduna decantaron la balanza en favor de un Brustenga que con la meta a tan solo tres kilómetros llegaba a la altura del de Telco. El catalán, mucho más entero, atacaba poco después para entrar en meta en solitario unos metros por delante de un Valls heroico, que se bajaba de la bici tras más de 100 kilómetros en fuga, la mayoría de ellos en solitario.

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