160 kilómetros y 1 solo segundo separan a Díaz Gallego de ganar en Turquía

El jienense del Delko afronta mañana la última etapa del Presidential Cycling Tour of Turkey con la clasificación general muy apretada, tras una séptima jornada con mucha batalla y marcada por el viento.

El jienense Díaz Gallego (cuarta posición del pelotón), hoy con el maillot turquesa (Foto: Yücel Çakiroğlu/Presidential Cycling Tour of Turkey).

Día de espectacular ciclismo hoy en el Tour de Turquía (Presidential Cycling Tour of Turkey). Una etapa de las que hacen afición, sobre todo para los que lo disfrutamos como espectadores. Porque la penúltima jornada ha tenido de todo: ataques, caídas, abanicos, cortes de los hombres importantes, escaramuzas y una bonificación que ha apretado aún más el desenlace de esta prueba de la categoría UCI ProSeries.

El jienense José Manuel Díaz Gallego aún conserva el maillot de líder conseguido tras su exhibición el pasado jueves en Gögübeli en la etapa reina. El corredor del Delko ha estado muy atento hoy a todos los movimientos, al igual que el resto de su equipo, y el jienense ha respondido incluso en primera persona cuando la carrera se tensaba por el viento y comenzaban a originarse los abanicos. Pero a falta de algo más de 40 kilómetros el Alpecin-Fenix se movía por delante del control del equipo francés al frente del pelotón buscando la bonificación del sprint intermedio. Tres corredores de la escuadra belga ocupaban las tres primeras posiciciones, con Jay Vine recortando 3 de los 4 segundos que Díaz Gallego le sacaba en la general. Un gran movimiento que no tiene porqué dejar un mal sabor de boca al ganador de la última etapa del Tour de Ruanda y a sus compañeros, que durante todo el día han realizado un extraordinario trabajo.

«Ha sido otro día difícil», destacaba el primer clasificado de la general. «Empezamos muy rápido. Fue muy competitivo y selectivo desde el punto de vista del arma. Un grupo de cuatro ciclistas se fue y consiguió algo de tiempo. Tardaron un poco pero los alcanzamos ocho kilómetros antes del bonus sprint y al final hubo algo de tensión por el viento. El Alpecin-Fenix ​​nos tomó por sorpresa en el sprint intermedio. Se llevaron la bonificación para Vine. Ahora soy el líder solo por un segundo. Mañana, haré todo lo posible para retener esta ventaja, aunque sea escasa. En realidad, tenemos un equipo muy fuerte. Superamos en número a los demás en la primera parte del pelotón cuando la carrera fue dura. Controlamos toda la carrera excepto este sprint intermedio. Tendremos que prestar más atención a eso mañana».

La séptima etapa llevaba a los corredores desde Marmaris a Turgutreis en una jornada de 180 kilómetros, con un puerto de primera categoría y otro de segunda que los ciclistas aftontaban en la primera mitad de la etapa. Todos los corredores parecían exhaustos al final de la segunda jornada más dura en cuanto a desnivel tras la quinta etapa. El viento y la agresividad de los corredores la hicieron aún más competitiva, en una día en el que el francés Quentin Parcher (B&B Hotels), que marchaba octavo en la general y ayer estuvo muy combativo, se iba al suelo y se veía obligado a abandonar o en el que el propio Jay Vine se quedaba cortado en la primera escalada de hoy, aunque luego conseguía reconectar con el grupo.

El velocista belga Jasper Philipsen (Alpecin-Fenix) consiguió su segunda victoria de etapa en Turgutreis solo 24 horas después de romper el hielo en Marmaris. Ha superado a Mark Cavendish (Deceuninck-Quick Step) y André Greipel (Israel Start-Up Nation) después de ayudar a su compañero de equipo Jay Vine a ganar los tres segundos de bonificación para acercarse a José Manuel Díaz Gallego, que hoy ha entrado con el mismo tiempo que el ganador, en la parte trasera del pelotón, clasificándose 76º.

La etapa comenzó con viento de cola cuesta arriba a la salida de Marmaris. Cuatro corredores se escapaban del pelotón antes del kilómetro 10: Alessandro Tonelli (Bardiani CSF-Faizanè), Francesco Gavazzi (EOLO-Kometa), Julen Irizar (Euskaltel) y Danilo Celano (Sapura). Obtuvieron una ventaja máxima de 4:30. En la subida principal después de 35 kilómetros de carrera, 19 corredores formaron la primera parte del pelotón, entre ellos Merhawi Kudus (Astana), Eduardo Sepúlveda (Androni), Jojhan García (Caja Rural), Anthon Charmig (UnoX), José Manuel Díaz Gallego y tres de sus compañeros del Delko. Finalmente se volvía a agrupar el pelotón.

Los cuatro escapados eran atrapados cuando quedaban 53 kilómetros y, pese a que los abanicos dinamitó el gran grupo en tres, finalmente se reintegraron. Tras el 1-2-3 del Alpecin-Fenix en el sprint intermedio, continuaban los ataques con Willie Smit (Burgos BH) y, posteriomente, Michel Griessemann (SKS Sauerland), Jokin Aranburu (Euskaltel) y Shane Archbold (Deceuninck-Quick Step), aunque los equipos de los esprínters tenían otras intenciones.

«Fue un día difícil», apuntaba Philipsen. «Comenzó con una subida dura. Algunos corredores querían complicar la carrera. El pelotón se dividió y luego volvió a unirse, pero luego tuvimos los vientos cruzados. Así que en realidad nunca fue fácil hoy. Todavía tengo que comprobar mi velocidad en el sprint final, pero seguro que fue rápido. A esta velocidad, tuve que venir por detrás. Sé que si pudiera hacer eso, sería muy difícil para los otros chicos venir. Tenía buenas piernas. En el sprint intermedio nos dedicamos a tomar los segundos de bonificación para Jay. Mañana será un buen último día para luchar por la general. Intentaremos hacer todo lo posible para ganar la carrera en general. Para mí, personalmente, dos victorias seguidas ya es bueno, así que veremos qué trae mañana».

José Manuel Díaz Gallego tiene ahora 1 segundo de ventaja sobre Jay Vine, mientras que el resto de los primeros puestos de la general se mantienen igual. El ciclista de 26 años del Delko conversa 6 segundos sobre Eduardo Sepúlveda (Androni Giocatoli-Sidermec), con Jhojan García (Caja Rural-Seguros RGA) a 25 segundos y Merhawi Kudus (Astana-Premier Tech) a 28. El Delko sigue comandando la clasificación por equipos, con una ventaja de 1:04 sobre el Astana-Premier Tech.

La octava y última etapa tendrá 160,3 kilómetros y, sin duda, presentará más emoción aún. Llevará a los corredores desde Bodrum a Kusadasi y los ciclistas se encontrarán un puerto de tercera categoría en la primera parte de la jornada y coronarán uno de tercera categoría a falta de 20 kilómetros, con un solo sprint bonificable en el día.

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